Salud / Extirpación prematura de ovarios PDF Imprimir E-mail
Nuestros Columnistas
Escrito por Mayo Clinic   

Un equipo de investigadores de Mayo Clinic reveló el año pasado que extirpar los ovarios antes de la menopausia aumenta el riesgo de desarrollar afecciones crónicas, como enfermedades cardíacas o pulmonares y depresión. Prevenir estas afecciones debe ser preocupación de todas las mujeres en ese caso.

 

“En las mujeres a quienes se les extirpan los ovarios antes de los 45 años y de la llegada de la menopausia (lo que suele ocurrir hacia los 51 años aproximadamente), generalmente se recomienda la terapia hormonal para la menopausia a fin de prevenir los efectos negativos de la pérdida prematura del estrógeno, afirma Stephanie Faubion, experta de la Clínica para la Salud Femenina de Mayo Clinic.

Sin embargo, una vez avanzada la etapa de la menopausia, la terapia hormonal ya no sirve para prevenir enfermedades crónicas. Sin embargo, hay varios cambios que se pueden hacer en el estilo de vida para reducir el riesgo de enfermedades crónicas.

Según el historial médico de la paciente, otras medidas también podría ser útiles; de manera que valdría la pena hacer una cita con el médico de cabecera para revisar los riesgos de salud y hablar acerca de cómo reducirlos.

El estudio antes mencionado, dirigido por un equipo investigativo de Mayo Clinic y publicado en el otoño, descubrió que las mujeres cuyos ovarios fueron extirpados antes de los 46 años presentaron un riesgo bastante elevado para varias enfermedades crónicas, entre ellas, depresión, colesterol alto, cardiopatía, artritis, asma, enfermedad pulmonar obstructiva crónica y osteoporosis.

La extirpación de ambos ovarios, procedimiento conocido como ooforectomía bilateral, desencadena la menopausia en las mujeres que todavía no han atravesado por ella. Junto con la menopausia, el cuerpo femenino también presenta un descenso importante del estrógeno.

Los resultados del estudio revelaron que en las mujeres jóvenes, la pérdida prematura del estrógeno a consecuencia de la ooforectomía puede afectar a una serie de mecanismos propios del envejecimiento en todo cuerpo, tanto a nivel celular como tisular, y conducir a enfermedades en varios sistemas y órganos.

Eso significa que los efectos de la ooforectomía en la mujer  premenopáusica son mucho más amplios y graves de lo que antes se había documentado. Debido a esos resultados, los investigadores implicados en el estudio recomendaron suspender la práctica de extirpar los ovarios para prevenir el cáncer de ovario en las mujeres que todavía no llegan a la menopausia y tampoco corren alto riesgo de cáncer.

Las mujeres que atraviesan por la menopausia antes de los 45 años tiene varias alternativas que pueden ayudarlas a reducir el riesgo para enfermedades crónicas. Varias sociedades médicas (incluidas la Sociedad Norteamericana de la Menopausia y la Sociedad Internacional de la Menopausia) recomiendan que las mujeres que atraviesan por la menopausia antes de los 45 años, sea naturalmente o como resultado de un tratamiento médico, tomen la terapia hormonal para la menopausia hasta por los menos los 51 años, a menos que exista una razón clara para no hacerlo.

Esto puede ayudar a evitar las consecuencias adversas y a largo plazo sobre la salud de la pérdida precoz del estrógeno.

Para las pacientes con más de 51 años, no existe ninguna prueba que confirme que la terapia hormonal para la menopausia les ayude a prevenir afecciones crónicas; aunque puede servir para controlar los síntomas de la menopausia, tales como sofocos, sudores nocturnos y problemas para dormir.

No obstante, si la persona lo que desea es disminuir el riesgo de sufrir enfermedades crónicas en la cincuentena y más adelante, pueden hacerse varias recomendaciones.

La cardiopatía es la primera causa de muerte femenina, de manera que es decisivo reducir los factores de riesgo para las enfermedades del corazón. Por lo tanto, “los factores del estilo de vida que son fundamentales para gozar de salud a largo plazo son mantenerse en un peso saludable, ingerir una alimentación sana, hacer ejercicio regularmente y dejar de fumar”, enfatizó la experta.

“Siempre se recomienda conversar con su médico de cabecera, puede analizar la situación, incluidos los antecedentes médicos personales y familiares, a fin de personalizar cualquier tratamiento necesario y permitir que la paciente entienda y sus riesgos para futuras enfermedades”, exhortó Faubion.