Salud / cirugía prolonga la vida de pacientes con cáncer renal PDF Imprimir E-mail
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Escrito por Mayo Clinic   

Investigadores de Mayo Clinic descubrieron que la cirugía puede más que duplicar la esperanza de vida de muchos pacientes con cáncer de riñón avanzado y les brinda entre 2 y casi 10 años más de lo que hubiesen vivido sin la operación.

 

Un trabajo publicado en The Journal of Urology (Revista de Urología) descubrió una “diferencia clínicamente significativa en la supervivencia” entre los pacientes con carcinoma de células renales sometidos a cirugía para extirpar completamente los tumores secundarios (llamados metástasis) y quienes no lo hicieron.

“El estudio descubrió que en los pacientes sometidos a cirugía para extirpar las metástasis, la probabilidad de morir debido a ellas fue aproximadamente la mitad en todo momento posterior al diagnóstico”, comenta Bradley Leibovich, urólogo de Mayo Clinic y autor experto del trabajo.

Leibovich dijo que desde hace mucho ha observado pruebas anecdóticas de que la extirpación quirúrgica de las metástasis deriva en mayor esperanza de vida.

“No obstante, los estudios sobre el tema no fueron concluyentes porque no abordaron lo suficiente el sesgo de selección; es decir, muy a menudo se seleccionaba naturalmente a los pacientes con menos tumores o localizados en zonas más fáciles de operar y, por lo general, ese tipo de pacientes también vivía más largo.”

Los estudios anteriores tal vez ya aportaron la respuesta, pero los médicos no pudieron encontrarla para llegar a una conclusión, y fue entonces cuando entró en escena el Centro Robert D. y Patricia E. Kern para la Ciencia de Brindar Atención Médica de Mayo Clinic.

Con la ayuda del centro, los urólogos de Mayo y otros investigadores realizaron un análisis de los estudios anteriores. Dicho meta-análisis investigó ocho estudios sobre 2267 pacientes con carcinoma de células renales, que es un tipo de cáncer del riñón, y descubrió que la esperanza de vida total de los pacientes cuyas metástasis no fueron extirpadas quirúrgicamente era de 8 meses a un poco más de 2 años, mientras que en quienes se sometieron a la cirugía aumentaba a 3 y hasta 12 años.

“El propósito es tratar de llegar a los pacientes con diagnósticos desafortunados para realmente intentar mejorar sus resultados”, anota Harras Zaid, miembro de oncología urológica en Mayo y uno de los autores del trabajo.

En las últimas dos décadas, los casos de cáncer de riñón han aumentado en Estados Unidos y la Sociedad Americana del Cáncer anticipa que habrán 63 mil 990 nuevos diagnósticos  y 14 mil  400 muertes en 2017. Los avances científicos han mejorado los resultados, pero tanto la remisión a largo plazo como la curación todavía son raras.

“En muchos tipos de cáncer, se sabe que la supervivencia varía; pero en el cáncer del riñón, es notable la variabilidad tan significativa que hay en la supervivencia después de descubierta la diseminación de la enfermedad, y algunos pacientes mueren mucho antes de lo esperado, mientras que otros viven más tiempo del anticipado”, dice  Leibovich.

El estudio ayuda a resolver las dudas a través del meta-análisis, o investigación de análisis previos, a fin de guiar el camino desde el punto donde los estudios anteriores quedaron inconclusos o incompletos.

Los investigadores del Centro para la Ciencia de Brindar Atención Médica realizan este tipo de trabajo a menudo, lo que brinda un apoyo fundamental a la investigación y a los estudios que luego se implementan ampliamente y transforman la práctica de muchos proveedores de atención médica de todos los departamentos a fin de mejorar el acceso y la satisfacción de los pacientes.

“Este tipo de proyectos exige mucho esfuerzo y colaboración”, acota  Zaid.

Zaid realizó el meta-análisis bajo la guía del Dr. M. Hassan Murad (doctor en medicina), investigador de servicios de salud en el Centro para la Ciencia de Brindar Atención Médica y coautor del estudio. En este trabajo, solamente se seleccionaron “estudios observacionales con riesgo bajo o moderado de sesgo”, escriben los investigadores, aunque el potencial todavía existía.

“Murad guió mis pasos en la adquisición de datos, el descubrimiento de trabajos investigativos específicos, la realización del análisis y el planteamiento de una conclusión significativa. Sintetizar una gran cantidad de datos puede, a veces, ser bastante abrumador; sin embargo, él fue esencial para lograrlo, además de haber sido un mentor fantástico y una fuente inagotable de conocimientos”, opina Zaid.

Desde la publicación de la mayoría de los datos analizados en este estudio, las inmunoterapias y otras terapias medicamentosas contra el cáncer renal han avanzado considerablemente. La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos aprobó el primer fármaco para el tratamiento del cáncer renal en 1992; pero según el Instituto Nacional del Cáncer, hoy en día existen más de 10 y la mayoría de ellos fue aprobada en la última década.

“Ahora que contamos con mejores fármacos para el tratamiento de estos pacientes, ¿es todavía cierta nuestra conclusión? Creemos que sí. En las personas no sometidas a la extirpación completa de las metástasis, la terapia farmacológica parece ser provechosa; pero en los pacientes sometidos a cirugía, la terapia medicamentosa no parece hacer ninguna diferencia”, explica Leibovich.

En uno de los próximos estudios, el equipo evaluará la interacción de la cirugía y los fármacos para determinar si su combinación mejora aún más la supervivencia.

Leibovich expresa que debido a la disponibilidad de innumerables tratamientos farmacológicos, la inquietud radica en que posiblemente no se remita a los pacientes al cirujano o que los oncólogos clínicos no consideren la operación como una alternativa.

“¿Sería eso muy malo, dado que hay todos estos fármacos? La respuesta es que quizás sí lo sea, porque los fármacos, aunque mejoran la supervivencia, no suelen ser curativos. Si funcionan solamente durante un período finito, y si la cirugía logra prolongar el tiempo antes de que el paciente entre en ese período, entonces creemos que conlleva el potencial de extender la supervivencia general”, concluye Leibovich.