¿Quién miente... Trump o Putin? PDF Imprimir E-mail
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Escrito por René Sánchez Juárez   
Lunes, 13 de Noviembre de 2017 05:55

La trama de la posible injerencia del Kremlin en las elecciones de los Estados Unidos del año pasado, está lejos de terminar.

Por un lado, se encuentran las agencias de inteligencia de los Estados Unidos CIA, FBI, NSA, que redactaron un informe donde establecen que sí hubo involucramiento y por otro el gobierno de Rusia que desmiente haber participado, mientras que el presidente Donald Trump queda en medio.

 

En enero las citadas centrales de inteligencia emitían un informe donde afirmaban que Rusia si participó para perjudicar a la candidata demócrata Hillary Clinton y favorecer al actual presidente Trump: “Vladímir Putin ordenó una campaña en 2016 contra las elecciones presidenciales de Estados Unidos. El objetivo de Rusia era socavar la fe pública en el proceso democrático, denigrar a la secretaria Clinton y dañar su elegibilidad y potencial presidencia. Putin y el Gobierno ruso desarrollaron una clara preferencia por Trump”, declararon los órganos de inteligencia de Estados Unidos.

Las investigaciones han conllevado serios problemas para la administración de Trump, quien podría ser investigado por las conexiones rusas de su campaña, por lo mientras varios de sus colaboradores han sido investigados, entre ellos su ex jefe de campaña Paul Manafort quien se encuentra en arresto domiciliario y el cese del General Flynn como consejero de Seguridad Nacional por ocultar el contenido de sus reuniones con el embajador ruso en Washington.

Mientras que Trump el fin de semana en la gira Asia Pacífico excusó a Putin de cualquier involucramiento de Rusia en las campañas de Estados Unidos, diciendo que cree en su palabra “Me dijo que no había interferido. Le pregunté otra vez. Me respondió que en absoluto. Él no hizo lo que dicen que hizo. Cada vez que me ve, me dice ‘yo no lo hice’ y yo realmente creo lo que dice". Refirió el presidente norteamericano.

Poco le duró el gusto a Putin de ser vendido ante la comunidad internacional como inocente en el caso de perpetrar un ataque cibernético al Comité Demócrata y con ello emprender una campaña de desprestigio a Hillary Clinton, pues Trump se vio forzado a recular a sus declaraciones inmediatamente diciendo: “Estoy con nuestras agencias… Creo lo que dicen”; sin embargo, no quiso quedar mal ante Putin al declarar “Es muy obvio que él siente de verdad que no se inmiscuyó. Lo que él cree es lo que él cree”. Es evidente que Trump no debe ni quiere tener problemas con Rusia por su posición global estratégica, pero está obligado a respetar a la inteligencia americana, aunque hacerlo es como reconocer que le debe su triunfo a Putin y a la inteligencia rusa.

Las investigaciones continuarán su curso. Los contrapesos en la democracia estadounidense son fundamentales, ya que el presidente de los EEUU no puede actuar por encima de la ley. Además, las agencias de inteligencia y el poder legislativo podrían continuar las acusaciones incluso contra el mismo Trump.

Como en toda historia, hay dos versiones y una parte es la que está mintiendo, o en el menor de los casos diciendo lo que diplomática y políticamente les conviene. La incógnita sobre este delicado tema y de una posible "verdad de estado", está a resguardo de las agencias norteamericanas de inteligencia o del Kremlin, incluso puede estarlo de ambas. Con el tiempo lo sabremos y no concluirá muy bien para aquel que este mintiendo. Menos para el presidente Trump y su partido que ya están sintiendo los efectos de la desconfianza del pueblo norteamericano, en los procesos electorales recientes.