Liberalización de gasolinas: Precios al alza pese a nuevos actores PDF Imprimir E-mail
Sectores Económicos
Escrito por Redacción Urbeconómica   
Lunes, 19 de Marzo de 2018 13:15

La liberalización de valores de las gasolinas y la llegada de nuevos actores no derivaron a un cuatrimestre de su implementación en mejores precios al consumidor final. Tan sólo en febrero los combustibles reportaron alzas del 4.34 y 3.25 por ciento en bajo y alto octanaje.

Mientras, en tres meses y medio, las alzas ha fluctuado en parámetros del 7.4 a 9.96 por ciento, conforme cifras reportadas por las estaciones de servicio a la Comisión Reguladora de Energía (CRE).

Así, mientras que el 30 de noviembre la gasolina Magna cerró con un precio de 15.95 pesos por litro, en enero alcanzó los 16.62 pesos y al 14 de marzo suma 17.54 pesos por litro, es decir, un alza del 9.96 por ciento promedio en las 416 estaciones de servicio de gasolina de Puebla capital.

En torno a la gasolina Premium, esta registró un alza de 7.4 por ciento en tres meses y medio, al pasar de 17.68 pesos en noviembre a 18.25 pesos al cierre de enero y ubicarse al 14 de marzo en 18.99 pesos.

Respecto al Diesel, el incremento es del 9.41 por ciento, al pasar de 16.89 pesos del 30 de noviembre a 17.52 pesos en enero y subir casi un peso al cierre de la primera quincena de marzo para ubicarse en 18.48 pesos por litro.

GASOLINAS SÓLO ALCANZAN PARA TRES DÍAS

Hoy el margen de maniobra no es precisamente amplio: la titular de la unidad de Políticas de Transformación Industrial de la Secretaría de Energía (SENER), Rosanety Barriosa Beltrán, confirmó hay capacidad de inventarios de al menos dos días y ante eventos inesperados que afecten el suministro se desarrollan acciones para ampliar a tres días de inventarios este 2018, cinco en 2020 y de 10 a 13 días en 2025.

Repasó que se cuenta con un marco regulatorio en México que ha anclado proyectos de 67 empresas procedentes de 18 países con inversiones por 70 mil millones de dólares.

En ese contexto, a nivel país hay 33 marcas de estaciones de servicio de gasolina con dos mil sitios con marcas distintas a las de Petróleos Mexicanos disputando mercados.

En tanto, nuevos actores arriban al estado: Grupo Gema abre su imagen en el estado de Puebla con cuatro empresas locales; British Petroleum, Shell, Gulf, G500, Super Carga y ExxonMobil, se presentan como nuevas marcas, pero salvo la última, el resto sigue comprando la gasolina en Terminal de Reparto (TAR) a Petróleos Mexicanos (Pemex).

El único que suministra producto asociado con Grupo Orsan es Exxon Mobil vía tren a San Luis Potosí y de ahí a Querétaro, donde opera la firma que suma 140 estaciones de servicio en el país.

De acuerdo con la firma de análisis de mercados Argus Media, ExxonMobil ha importado a México un cargamento de 113 mil barriles de gasolina Premium y diésel para vender a Grupo Orsan.

La firma de análisis de mercados informó que la petrolera introdujo a territorio mexicano un cargamento de gasolina Premium y diésel el pasado 21 de noviembre. Los 53 mil barriles tuvieron como destino el Bajío y el cliente fue el consorcio gasolinero Grupo Orsan.

Se indicó que la operación se dio a través de tren. Posteriormente, el pasado 2 de diciembre del 2017 llegó a la terminal de San Luis Potosí el segundo cargamento de este tipo con 60 mil barriles de los mismos combustibles.

“El altamente sensitivo acuerdo entre ExxonMobil y Grupo Orsan, que tiene 140 gasolineras en México, estuvo en secreto por meses”, comenta la firma.

De hecho la meta de Exxon y Orsan con inversiones por unos 300 millones de dólares es ofertar entre 39 mil a 70 mil barriles diarios, con la finalidad de elevarla a 300 mil barriles en junio de 2018 y posteriormente a 1.2 millones en 2028.

PUEBLA CON MEDIA DOCENA DE MARCAS

En Puebla, la migración de gasolineros ha sido tímida, con seis marcas de las 33 que ya se disputan el mercado a nivel nacional.

El gasolinero Luis Fernando Álvarez Laso, considera que la mayoría optó por un esquema de Bandera Blanca y se está negociando la baja de la cuota por tarifa de la franquicia Pemex.

Este 2018, del uno por ciento sobre las ventas que cobraba la paraestatal a sus franquicitarios subió al tres por ciento el porcentaje de cuota a los gasolineros, lo cual generó malestar en el sector.

“Subir la utilidad por centavos también afectaría”, argumentó Álvarez Laso, quien desestimó un desplome drástico en ventas por la llegada de nuevas marcas.

Este es un fenómeno de probar calidad, servicio y rendimiento, pero donde se va a ver la competencia es hasta que las marcas tengan sus propios combustibles y eso llevará unos dos años, estimó.

Con una franquicia Pemex no se puede alterar producto con base en la NOM0016, de ahí que las firmas que están ofertando combustibles con aditivos son operadas por otras marcas como Shell, BP o Gulf, entre otras.

Por el momento gran parte de los propietarios de estaciones de servicio de gasolina están esperando que lleguen todas las petroleras y ver las condiciones de mercado que se registrarán.

Si hay competencia, porqué la gente que no ha migrado de Pemex a otras marcas tiene que mantener cautivos con servicio, rendimiento, calidad y litros completos, concluye el empresario.

MALESTAR POR COMISIONES

Bajo las actuales cuotas fijadas por Pemex, una gasolinera que vendiera unos ocho mil litros día tendría que pagar alrededor de 90 mil pesos anuales a Pemex por uso de marca, con todo y que no hay un mayor valor agregado para la marca de frente a la competencia de otras 33 firmas que ya tienen presencia en diversos estados del país.

Así lo revela la Asociación Mexicana de Empresas de Hidrocarburos, que está siendo conformada por firmas como Shell, Chevron, British Petroleum y Exxon Mobil.

Hoy, las nuevas empresas que operan estaciones de servicio de gasolina no representan una sana competencia con Petróleos Mexicanos, pues la mayoría de las nuevas franquicias continúan adquiriendo el combustible de la paraestatal. La misma gata, pero revolcada.

En ese contexto, Carlos Tapia, representante de la Franquicia SuperCarga, advirtió que muchas estaciones de servicio de gasolina están al borde de la quiebra, por lo cual la sensibilidad es de centavos en el punto de equilibrio y muchas veces no se piensa en bajar precios al consumidor para vender más.

Los gasolineros y los consumidores no estamos acostumbrados a un tema de precios, aunado a que difícilmente podrán bajar las gasolinas cuando el 40 por ciento el precio de los combustibles son impuestos, es decir, no hay margen para reducir el precio.

Una estación de servicio de gasolina media comercializa unos 18 mil litros día, siendo la Magna la de mayor demanda con alrededor de 10 mil litros.

Tapia fue de los empresarios que creó su propia marca y optó por vender biocombustible, específicamente Etanol, primero a 75 pesos los cinco litros y posteriormente le subió a 77 pesos; sin embargo, las autoridades le restringieron la comercialización argumentando que incumplía una serie de normas de seguridad.

Más allá de eso, al gasolinero pequeño le conviene más buscar la eficiencia financiera con una estación multimarca que operar una marca de una multinacional o de Petróleos Mexicanos, estiman empresarios del sector.

SUBSIDIOS, UNA HISTORIA QUE CONTINÚA

Hoy en día, el Estado mexicano destina todavía una cantidad de recursos importante al subsidio de la gasolina, aunque menor con relación a gobiernos previos.

En 2012, el subsidio representó 220 mil millones de pesos el equivalente a 1.4% del PIB. Durante 2013, la SHCP previó disminuir el subsidio y lo cifró en 48 mil 895 millones de pesos para todo el año. Sin embargo, a septiembre de 2013, el subsidio rebasaba los 82 mil millones de pesos.

Mientras, en 2017, recursos por 67 mil 934 millones de pesos fueron empleados para subsidiar el precio de la gasolina y evitar variaciones abruptas en el costo que pagan los automovilistas por el combustible, reveló la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), si bien, originalmente se habían presupuestado 74 mil millones.

En paralelo, la recaudación del Impuesto Especial a Productos y Servicios (IEPS) a combustibles es menor a lo que se aprobó en la Ley de Ingresos de la Federación del 2017 por un total de 284 mil 432.3 millones de pesos, es decir, una diferencia de 67 mil 934 millones de pesos.

Lo anterior se debió a que, ante la liberación de los precios de la gasolina, la Secretaría de Hacienda decidió dar un estímulo fiscal para suavizar los precios de los combustibles, esto con el fin de que no se trasladara a los precios finales la volatilidad en el tipo de cambio y el incremento en los precios del petróleo.

Este 2018, el titular de la SHCP, José Antonio González Anaya acotó que los movimientos de los precios de la gasolina se deben en gran medida a que el precio del petróleo se ha estado incrementando en los últimos días, en rango con los parámetros internacionales.

Así que si usted tenía esperanza de que los precios de las gasolinas bajen, lo cierto es que “estos ajustes graduales seguirán ocurriendo y vamos a mantener la misma política de ajustes graduales diarios”, dijo el propio Secretario de Hacienda.