Lula, Martir o Presidente PDF Imprimir E-mail
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Escrito por René Sánchez Juárez   
Lunes, 09 de Abril de 2018 05:20

Un fuerte golpe a la izquierda latinoamericana fue atestado en Brasil la semana pasada con el encarcelamiento de Luiz Inácio Lula da Silva, quien se entregó voluntariamente a las autoridades locales para purgar una pena de 12 años 1 mes por presuntos actos de corrupción.

 

Las acusaciones comenzaron desde el 2016, donde se le acusaba al expresidente por aceptar sobornos por más de 1 millón de dólares y con ellos haber reacondicionado una vivienda con artículos de lujo. Lo que Lula siempre negó, estas acusaciones han sido continuas desde entonces.

Incluso en este mismo espacio señalamos la destitución que sufrió la expresidenta Dilma Rousseff, quien fue la sucesora de Lula. También fue acusada por actos de corrupción y a través de un proceso en el senado impeachment fue que arribó al poder el vicepresidente Michel Temer.

Lula gobernó de 2003 a 2011 a través del Partido de los Trabajadores, instituto político que él mismo fundó y que participó cuatro veces por la presidencia de la república. Luiz Inácio comenzó como un trabajador metalúrgico y sindicalista de izquierda.

Una vez en el poder Lula apoyó de forma significativa al sector menos favorecido económicamente, sacó de la pobreza a millones de personas, apostó por la alfabetización, terminó su periodo con el 80% de la aprobación ciudadana, lo que lo convirtió en uno de los hombres más influyentes del mundo. La Constitución de Brasil sólo permite una reelección consecutiva por lo que Dilma Rousseff compitió por el Partido de los Trabajadores en 2010 y ganó de forma contundente, por lo que Lula podría participar en este 2018 nuevamente.

Lo que podemos ver es que también en Brasil se utilizan las instituciones de impartición de justicia de forma facciosa para perjudicar a rivales políticos. Una vez que la derecha brasileña encabezada por Michel Temer destituyó a Dilma, harán lo posible por no permitir que Lula pueda regresar a las urnas y puedan perder el poder del país más grande y económicamente más importante de Latinoamérica.

La condena emitida al expresidente por un colegiado de jueces con votación dividida de 6-5, demuestra que no es contundente y que se podrá defender ante las instancias necesarias para poder aparecer en la boleta en octubre de este año que habrá elecciones en Brasil, en las cuales encabeza las preferencias con más del 30%.

Antes de ingresar a la cárcel pronunció un discurso ante sus simpatizantes, donde manifestaba que confiaba en las instituciones: “Yo no estoy por encima de la Justicia. Si no creyera en la Justicia, no habría creado un partido político, habría propuesto una revolución en este país”.

Aun quedan muchas variantes para el término de este proceso y la derecha tendrá que evaluar otra frase de Lula “Si me matan, seré mártir. Si me detienen, seré héroe. Si me dejan libre, seré presidente otra vez”.