El Pulso de la Industria / El sesgo por lo negativo PDF Imprimir E-mail
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Escrito por Ing Thomas Karig   
Miércoles, 09 de Mayo de 2018 06:00

Teniendo oportunidad de viajar por Europa, inevitablemente te quedas maravillado por el desarrollo que han logrado las sociedades de ese continente, sin por ello negar su milenaria historia. Llaman la atención, aparte del evidente nivel de bienestar, lo ordenado de los espacios públicos, la convivencia de la vida moderna con el entorno natural, y el funcionamiento y confort del transporte público.

 

Una explicación del avance que han tenido las sociedades europeas a partir de la revolución industrial y la ilustración nos la proporciona Francis Fukuyama en su libro “Orden y decadencia politica”. Él explica que varios países europeos lograron institucionalizar una administración pública profesional desde la época de las monarquías ilustradas del siglo 19. Incluso afirma que construir un esquema eficiente de gobierno a partir de instituciones democráticas resulta más complejo, como lo demuestra la historia de Estados Unidos de la misma época. No por nada hoy en día las instancias democráticas son culpadas por las fallas del sistema, que en gran medida son el reflejo de la incapacidad de las estructuras administrativas.

El nivel que han alcanzado las sociedades europeas (y los Estados Unidos, Canadá, además de algunas asiáticas) está claramente relacionado con la capacidad de mejorar sus instituciones detectando y eliminando errores y deficiencias, y así generando patrones de conducta que trascienden los ciclos políticos. Innovación, colaboración y comunicación son las capacidades que distinguen a las sociedades exitosas.

Que esto ha funcionado, es evidente y además, medible, a través de múltiples indicadores de bienestar. Por eso, llama profundamente la atención que el sentir público también en Europa expresa un profundo pesimismo sobre el futuro, y la convicción que el mundo está empeorando.

Los datos objetivos en ningún momento confirman esta percepción, pero evidentemente los medios, las redes sociales y algunos políticos se encargan de generar este ambiente. Aunque es entendible la preocupación de perder lo logrado en muchos años de evolución positiva, el regresar a las recetas del pasado es una evidente contradicción.

Los que abogan por un enfoque positivo, de darle continuidad al desarrollo y de mejorar las instituciones que han sido la base del bienestar logrado, tienen una posición cada vez más difícil, aun cuando los datos objetivos hablan en su favor. Pero hay algunos que han logrado convencer, como es el caso de Emmanuel Macron en Francia.

La Gobernabilidad como herramienta para generar un desarrollo sostenible es una herramienta que está al alcance de las organizaciones públicas y privadas. Con innovación, colaboración y comunicación podemos sacar adelante a nuestras empresas, y también a nuestras sociedades.

Ser promotor del positivismo es mucho más retador que ser profeta de la perdición. Porque a estos los celebran cuando se cumplen sus vaticinios, pero nadie les reclama cuando sus profecías catastrofistas no se cumplen.

Escúchame cada segundo lunes en Radio Imagen Puebla, FM 105.1, a las 8:40 PM.

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